Hola! Soy Veronika, tengo 23 años, soy de Eslovaquia y actualmente estoy terminando mi último año de carrera de Traducción e Interpretación en la UGR. Aspiro principalmente a encontrar un trabajo relacionado con mi carrera una vez finalizados mis estudios, nada me gustaría más que ser interprete. Viví hasta los 5 años en Eslovaquia, luego me mudé a Alemania hasta los 12 años, y después volvimos a Eslovaquia. Finalmente, me trasladé con 19 años a Granada para cursar mis estudios universitarios. La primera vez que visité el país fue cuatro años antes de venirme a vivir aquí, donde conviví durante diez días con alumnos de escuelas de varios países y visitamos la región de Castilla y León. Lo que me motivó a decantarme por España es que estudié en un colegio bilingüe en español en Eslovaquia; cuando finalicé el instituto se ofertaba una beca para estudiar en la Universidad de Granada, y decidí aprovechar esa oportunidad. España y Eslovaquia siendo ambos países europeos, son países muy diferentes, especialmente a nivel cultural ya que en Eslovaquia son mucho más conservadores que los españoles. Preferí no crearme expectativas previas a mi experiencia en España, preferí que el país me sorprendiera y así no llevarme ninguna decepción. Al principio fue duro venirme a vivir aquí, sobre todo después al volver de las primeras vacaciones. En ese momento sientes lo que es realmente sentirte lejos de tus familiares y amigos, sola en un país desconocido. Pero es una pequeña crisis por la que todos debemos pasar cuando dejamos atrás nuestro país de origen. Pero una vez superada esa crisis, ya comienza a ser todo más positivo. Es cierto que existe ese conocido “choque cultural”, muchas costumbres eran distintas a las que yo tenía en Eslovaquia, como el horario de comidas que tienen aquí en España. Pero de eso se trata, de adoptar las costumbres que más te gustan de tu país de acogida y combinarlas con las de tu país de origen; porque al fin y al cabo ninguna costumbre es errónea, simplemente son diferentes. De momento, mi plan es quedarme en España un poco más, y una vez terminada la carrera iniciar mi máster aquí. Pero es un plan a corto plazo, no descarto en un futuro mudarme a otros países por cualquier motivo. Si tengo que resaltar lo que más me gusta de España es la gran diversidad que existe dentro del propio país, se notan las diferencias existentes cuando te encuentras en Andalucía, en Madrid o en el País Vasco, por ejemplo; y por supuesto, no olvidar del estilo de vida que tienen los españoles.