Me llamo Lara Campbell, tengo 20 años, soy de Escocia, estudio magisterio de enseñanza secundaria en francés y español, aunque actualmente estoy trabajando de profesora auxiliar en un colegio bilingüe en un pueblo de Madrid. Tengo debilidad por los idiomas, siempre que tengo la oportunidad me gusta practicar mi francés y mi español, y siempre estoy dispuesta a aprender uno nuevo. Mi otra pasión es la enseñanza, desde muy temprana edad supe que quería ser maestra y tener la responsabilidad de poder educar las generaciones venideras; por ello me decanté por esta carrera universitaria. Nací en Escocia, pero estuve unos cuantos años residiendo en el sur de Inglaterra. Finalmente me mudé a Stirling donde cursé mis estudios universitarios hasta venir a Madrid por un año, ya que la carrera al ser bilingüe te exige pasar seis meses en un país donde se hable el idioma de la modalidad principal elegida y tres meses en el idioma secundario, por tanto, Francia será mi próximo destino. Esta no es mi primera vez en España. Vine hace unos años con mi escuela, a Madrid de hecho, fue mi primera toma de contacto con su cultura y gastronomía. Opté por España principalmente por la proximidad. El tener que irme a un país de América Latina supondría el no poder ver a mi pareja y familiares en mucho tiempo y sería una experiencia por la que no estaba dispuesta a pasar. Otro factor que me hizo decantarme por España fue el acento y el vocabulario, estoy más familiarizada con la forma de hablar que hay en España y habría supuesto un mayor esfuerzo el adaptarme al vocabulario tan variado que presentan los diferentes países en América Latina. He encontrado muchas diferencias entre España y Escocia. La primera, el ritmo de vida; España es mucho más tranquila que el ritmo de agobio y estrés que impera en mi país. Otra diferencia fue la gastronomía, noto diferencias notables en productos tan básicos como la leche o la mantequilla. Por último, destacar la diferencia climática, ya que en Escocia el tiempo en general es mucho más frío. Personalmente, aun habiendo visitado Madrid con anterioridad no me plantee ningún tipo de expectativas sobre que me depararía un año aquí, preferí que la propia ciudad me sorprendiera. Hoy, puedo decir que estoy satisfecha con mi experiencia actual y mi total adaptación a España. La sociabilidad y el calor de la gente, y la buena organización que hay en cuanto a transporte público en Madrid han ayudado. Hasta me atrevo a afirmar que me he vuelto un poquito española en cuanto a horarios se refiere, antes no entendía como aquí la gente cenaba tan tarde, y ahora mismo soy incapaz de cenar antes de las 9 de la noche, lo cual me parece una hora incluso temprana. Pese a estar contenta con mi vida aquí no volvería a vivir a Madrid, pero sí que tengo planeado el vivir un año por lo menos en el sur de España. Finalmente, por recopilar, los aspectos que definitivamente han hecho que me enamore de España son las amistades que he forjado aquí; los horarios y el ritmo de vida, todo abre un poco más tarde y no tienes que ir corriendo de un lugar a otro, el no estar cohibido por el propio sistema de horarios es algo que me va a costar dejar atrás; y por último, otro aspecto que me encanta, y que no abunda en mi país, es la increíble diversidad cultural de la ciudad y como se integra de forma natural.