¡Hola! Mi nombre es Christine, tengo 30 años y soy de Filipinas. Estudié literatura inglesa en mi país y actualmente estoy trabajando como auxiliar en un colegio de Madrid. Mi principal objetivo es seguir formándome en el ámbito académico y cursar otra formación aquí en España. Nunca había visitado España previamente a mi traslado, de hecho, nunca había estado en Europa antes de mudarme aquí. He vivido toda mi vida en Filipinas. Es difícil viajar desde mi país, así que siempre se empieza visitando los países vecinos y que presenten el menor número de restricciones para visitarlo, por ello mi primer destino fue Singapur donde no es necesario el solicitar la visa. En mi país, lo normal es trasladarse a los Estados Unidos. Estamos muy familiarizados con ese país, ya que nuestro sistema educativo se ciñe al suyo, tenemos todas las marcas estadounidenses aquí, el principal destino de vacaciones es Estados Unidos… así que todo apunta a que si quieres salir del país debes ir ahí. Pero en mi caso, al estudiar literatura inglesa, siempre me interesé por Europa. Pero Europa es enorme y abarca una gran variedad de culturas y particularidades en función del país. Así que, mientras me estaba decidiendo, finalmente mi profesor de poesía acabó convenciéndome para elegir España. Si hablamos de diferencias entre España y Filipinas la primera es la religión. Pese que en España se tenga una idea de que la religión católica está asentada, yo lo veo como un aspecto cultural en comparación con Filipinas. En mi país la religión católica está presente en todos los colegios y en los espacios públicos; y la población es más practicante. Otro aspecto que contrasta con Filipinas es la gastronomía. Nuestra comida lleva muchas más especias, el arroz y la soja son esenciales en nuestra dieta. De hecho, desayunamos con arroz; supongo que el arroz para nosotros sería el equivalente al pan para los españoles. Mis expectativas previas a venir a España están relacionadas con lo que dije anteriormente, como en mi país nos guiamos mucho por los Estados Unidos y se habla de Europa como una gran unión de países que se asemejan, pensamos que occidente es occidente, así que di por hecho que España iba a presentar las mismas marcas que Estados Unidos. Me sorprendió encontrarme un Carrefour en vez de un 7-eleven. Pero, fue un aspecto que me gustó especialmente porque me demostró la gran diversidad que hay en Europa y lo poco que se asemeja a los Estados Unidos. Otra expectativa era ver la nieve, expectativa que cumplí el año pasado en Madrid. Actualmente puedo decir que soy feliz aquí en España. Al principio me costó adaptarme por el clima. Desconocía lo que eran las estaciones hasta venir aquí, ya que en Filipinas hace calor todo el año y hay bastante humedad. El metro también supuso un gran reto para mí al principio ya que no estaba familiarizada con este transporte en mi país. Pero dejando de lado todo esto, España coincide con mi país en que la gente es amable y hospitalaria y eso facilita tu adaptación. De momento no tengo pensado volver a Filipinas. La calidad de vida que me ofrece España ha hecho que decida mudarme aquí de forma definitiva. Muy a mi pesar, Filipinas se ha convertido en mi destino de vacaciones para visitar amigos y familiares. Finalmente, si tengo que destacar lo que más me ha llamado la atención de España es la riqueza cultural del país, como se preservan edificios y monumentos históricos, me parece muy importante que se le dé un espacio relevante al patrimonio histórico de un país.